miércoles, 8 de mayo de 2013

PREMIO VIVA LA LECTURA 2013


FELICITAMOS A LAS DOCENTES DE ATENCION TEMPRANA DEL ESCALAFON A QUE PRESENTARON SU TRABAJO Y GANARON
AQUÍ PUEDEN LEER  EL TRABAJO GANADOR

Se largó

Comenzó el proyecto de Atención Temprana en el CeSAC 40 de E. Bonorino y Castañares. Mónica la docente a cargo, junto con las pediatras y el equipo interdisciplinario realizan el acompañamiento en el desarrollo de los niños y niñas menores de 2 años.

martes, 23 de abril de 2013

PROYECTO VIVA LA LECTURA 2013

FUE SELECCIONADO EL PROYECTO DE ATENCION TEMPRANA DEL ESCALAFON A!!!

“Los bebés y los libros” se lleva a cabo por el Equipo de Atención Temprana del Escalafón “A” de las Escuelas de Educación Especial de la Ciudad de Buenos Aires: Escuela Domiciliaria Nº 1, Escuela Domiciliaria Nº 2, Escuela Hospitalaria Nº 1, Escuela Hospitalaria Nº 2, Escuela Hospitalaria Nº 3.
Nos planteamos inventar un espacio lector en un ambiente atravesado por el dolor físico, psíquico y de fragilidad social. Observar y registrar lo que sucede con los bebés y los libros en esas situaciones de hospitalización, enfermedad aguda o de institucionalización por las que están atravesando, teniendo en cuenta lo que se genera en referencia al vínculo entre los bebés y sus padres o los que cumplieran esa función.
Los espacios reales donde se desarrollaron las experiencias incluyen ámbitos hospitalarios: salas de espera, de servicios de pediatría ambulatorios, de seguimientos de bebés de alto riesgo biológico, de internación, terapia intensiva, intermedia y salas de padres. Instituciones: hogares para madres adolescentes, madres y niños en situación de calle, madres privadas de la libertad. Hoteles que albergan familias con bebés y niños con enfermedades crónicas o de largo tratamiento.
Las autoras son: Silvina Rey, Carina Crisostomo, Fabiola Santore, Alejandra Garcia Acuña y Patricia López

Día Internacional del Libro: una ocasión especial para leerle un libro a tu hijo

El 23 de abril es el día que la UNESCO eligió, en 1995, para rendir homenaje a la lectura y conmemorar la figura del libro.    Desde los primeros meses del bebé podemos tomar como costumbre leerle un cuento todos los días. Hacer de la lectura una rutina facilitará que nuestro hijo muestre interés por los libros a medida que crece, y que no se convierta en una obligación. Si no en algo cotidiano y placentero.Si todavía es muy pequeño centrará toda su atención en los dibujos e ilustraciones, querrá tocar el libro y manipularlo. Dedícale unos minutos y muéstrale aquello que quieres que recuerde o aprenda. Por ejemplo, los perros hacen "guau, guau" al tiempo que señalas al animal. También puedes leer el texto y utilizar diferentes entonaciones para captar su atención y evitar que no se distraiga con otro juego.
Por otra parte, a los niños les encanta escuchar repetidamente aquello que les gusta y disfrutan con la repetición. Así ocurre con sus películas de dibujos favoritos, con sus juegos o con las historias que les contamos cuando son pequeños. De esta forma, ¿por qué no empezar a leerle un libro todos los días?


Fuente: http://www.elbebe.com

lunes, 8 de abril de 2013

Se largó el taller en el Santojanni

El pasado viernes, inició el taller con las madres y niños pequeños en el servicio de Hospital de Día del Htal Santojanni.
El equipo formado por Fabiana, maestra de grado, Marcela: docente de  inicial y Gustavo: docente de música recibió a nuestras maestras de atención temprana: Alejandra y Mónica.
En el servicio varias madres con sus bebés se encuentran allí por la mañana y en la espera trabajan en este taller de acompañamiento en el desarrollo lleno de música y juegos.
Quiero agradecer al personal médico de este hospital por el cálido recibimiento y la apertura a que la Escuela Domiciliaria Nº 2, trabaje allí junto a ellos.
Aquí compartimos algunas fotos de ese día.

jueves, 4 de abril de 2013

La lactancia materna es la primera oportunidad que tiene una mujer para asegurar la salud, bienestar y felicidad que toda madre desea para sus hijos. Un bebé que es puesto al pecho de su madre a los pocos minutos de nacer, además del valioso calostro, que es una múltiple "vacuna" natural, recibe una cálida corriente de amor, una espontánea sensación de paz y seguridad similar a la que ha estado acostumbrado durante tantos meses dentro del vientre. Es una manera dulce, bella y saludable de darle la bienvenida a este mundo. Durante los primeros meses, el bebé necesita varias de las condiciones que le ayudaron a crecer dentro del útero. Una de ellas es estar muy cerca de su madre, sentir la seguridad de su presencia, el calor de su piel, escuchar los latidos de su corazón, y el timbre de su voz. Al estar en los brazos de su madre, alimentándose con su leche, recibe esto y mucho más. 
Todas las mamás pueden amamantar

Amamantar en 10 pasos
Más información en http://www.llli.org/lang/espanol/ncvol14_2_02.html

lunes, 25 de marzo de 2013

NoO HAY INFANCIAS SIN SECRETOS

No hay infancia sin secretos

¿Por qué a muchos chicos se les ocurre jugar con la temática de la muerte?, pregunta el autor y, en el camino de buscar respuestas, advierte sobre la importancia de que un niño pueda jugar a las escondidas, ya que “no hay infancia sin secretos”; y señala que, cuando no se puede jugar con la muerte, ella “se presentifica en la inhibición, el bloqueo corporal, la inestabilidad psicomotriz”.


 Por Esteban Levin *
Mario, de cuatro años, juega: “¿Dale que nos morimos? Jugamos a luchar, nos matamos y seguimos peleando”. Juan Manuel, también de cuatro años, juega durante mucho tiempo, con un barco, a matar piratas, tiburones y dinosaurios que lo amenazan en el medio del mar. Alejandro, de cinco años, juega: “Somos este poder: Vos me matás y yo te mato. Tenemos cinco vidas, así que podemos seguir viviendo”. Clara, de seis años, propone: “Nos hacemos los dormidos como si estuviéramos muertos y cuando viene mi mamá la asustamos”. Nos llama la atención la repetición de una escena que, en diferentes momentos de la infancia, realizan los niños: jugar a la muerte; hacer de cuenta que uno está muerto, matar a otro, hacerse el dormido como si estuviera muerto, jugar con muñecos a una lucha mortal o, simplemente, jugar a matar y ser matado por otro, lo que siempre implica, para seguir jugando, revivir. ¿Por qué a muchos niños se les ocurre jugar con la temática de la muerte? Y, también, ¿qué ocurre cuando el dramatismo de la escena hace que el niño ya no pueda seguir jugando o que ni siquiera intente hacerlo?
Cuando un niño juega a la muerte, hay un enigma en juego: “yo me muero”, “me mataste”, “estoy muerto”, “ahora te mato”; en estas escenas se juega siempre a ser otro. La muerte es lo otro que no se sabe ni se entiende, lo informe e irrepresentable. El niño, inteligentemente, juega a no ser él para “estar muerto” y así intentar saber algo de ella. Morir jugando, “de mentira”, lo introduce en el límite de su propio-impropio cuerpo, en la diferencia entre lo que siente y lo que actúa. El niño ejerce la libertad de morir de mentira para encontrar en ese juego alguna versión verdadera de lo imposible.
Jugar la muerte es proyectarla hacia afuera, simbolizarla como acto singular donde lo imposible se posibilita como ficción y representación. Al hacerlo, el niño experimenta lo que podríamos denominar una doble muerte: la muerte de la vida –hace de cuenta de que muere– y la muerte de la muerte –hace de cuenta que revive–. En estos juegos el niño transita en una dialéctica en suspenso: suspendido entre la vida y lo mortal. Entre el movimiento y lo inmóvil, los niños juegan en el intersticio. Jugar a la muerte es romper la certeza que ella conlleva e introducir la duda en su fecunda veracidad. Es pensarla, perder el miedo y resignificarla con imágenes, fantasías que procuran representarla en la ficción.
También, el hecho de jugar a experimentar la muerte establece una pausa, un silencio para vivenciarla y, al revivir, huir de ella y disimular el horror, el peligro inasible de ese acontecimiento. En el horizonte humano, ser sensible a lo mortal no es algo que esté dado: hay que conquistarlo; imaginariamente, anudarlo a lo real para soportarlo y simbolizarlo.
Cuando un niño no puede jugar a su propia muerte, porque no puede hacer de cuenta que está muerto o porque se inhibe e inmoviliza por el espanto, no sólo no puede pensar en ella sino que está impedido de tomar distancia y separarse de lo mortal: al no representar la muerte, ella se presentifica en la inhibición, el bloqueo corporal, la inestabilidad psicomotriz o la organicidad.
Hacer de cuenta que está muerto implica jugar la propia ausencia: jugar a no estar, a saber qué pasa cuando él no está presente. De esta manera, la muerte se torna posible simbólicamente, lo cual abre una brecha a la vida. El niño no planifica jugar a estar muerto; es un juego que se va dando en la intimidad azarosa del “como si”, del “dale que yo era”, del “hacer de cuenta que”, donde la muerte, inefable, pierde el espanto del anonimato para significarse en la experiencia infantil originaria. De este modo, valientemente, enfrenta lo que –no por lo que ello signifique, sino por no poder ponerle un límite– le resulta terrible. Al jugarla, la muerte se metamorfosea en un personaje que el pequeño juega despreocupado, desapareciendo de sí y del otro.
No olvidemos que jugar a esconderse es desaparecer por algunos instantes, mientras lo permita la escena. Cuando un niño está muy angustiado o triste –sin siquiera hablar o dibujar–, le cuesta jugar a desaparecer; sigue estando donde está sin poder ocultarse, esconderse de esa verdad encarnada que le impide representar.

Las escondidas

Alejandro es un niño con una enfermedad neurometabólica muy severa. Durante años tuvo diferentes diagnósticos, por ejemplo autismo y TGD no especificado, pero cuando –luego de haber estado varias veces al borde de la muerte– el cuadro neurometabólico se estabilizó, su evolución fue muy buena. Actualmente, a los 11 años, cursa una escuela especial.
Después de un largo período de tratamiento, Alejandro propone jugar a las escondidas. Intenta hacerlo, pero no se esconde: yo después de contar hasta 15 salgo a buscarlo y está en la sala, a lo sumo en la cocina o el balcón, sin esconderse. Me mira, sonríe y dice: “Otra vez, juguemos”. Vuelvo a contar y al salir a buscarlo está ahí, otra vez sin escondite. No puede esconderse y esperar, no puede soportar la ausencia del otro. Intenta jugar pero no lo consigue, no logra esconderse, generar el intrépido secreto de estar y no estar al mismo tiempo. Y cuando le toca contar a él, se da vuelta, espía, no puede esperar a que yo busque un escondite, por lo cual el juego se detiene. Vuelvo a comenzar y otra vez se frena. No puede dejar de mirar, no termina de esconderse ni deja que el otro se esconda. ¿Cómo salir de este atolladero, cómo generar otra escena?
Volvemos a intentarlo: cuento hasta 15, Alejandro no se esconde pero, esta vez, hago de cuenta de que no lo veo, como si fuera transparente. Empiezo a correr de un salón a otro, buscándolo: “¿Dónde estás, Ale? No te veo, Ale, no te encuentro”. Entonces, Alejandro comienza a seguirme. Yo corro, él corre detrás de mí, pasa a querer atraparme. De buscarlo, paso a ser buscado por él. Entro en un pasillo, me escondo detrás de una puerta, Alejandro no me ve: “Esteban, ¿dónde estás? Esteban, Esteban. No te veo, Esteban, ¿estás escondido?”.
Tras la puerta emito un leve silbido que lo va orientando hasta que me encuentra. “Uy, me encontraste. Te diste cuenta del escondite, lo descubriste.” Ale me mira, sonríe y dice: “Sí”. Y yo: “Ahora me toca contar a mí”. Ale sale corriendo, se esconde tras la puerta del baño y espera escondido a que lo encuentre. En cuanto lo encuentro, se pone a contar, me ve, corro, me persigue, me escondo, me llama y me busca, lo oriento con el silbido hasta que vuelve a encontrarme en la escena.
En las siguientes sesiones el tiempo de espera se ensancha, se torna más soportable y la dialéctica ausencia-presencia juega su juego. Al cabo de un cierto tiempo, podemos jugar a la escondida, a escondernos uno del otro; jugamos a tener un secreto. ¿Qué es jugar a las escondidas, sino construir una experiencia donde el secreto vive con relación a los otros?
No hay infancia sin secretos. Los secretos no se pueden escanear ni están prefijados en un gen, en una sinapsis o en una neurona. Pero hacen falta los genes, las neuronas y las sinapsis para que una experiencia sea plástica y produzca huellas, a nivel neurológico como a nivel simbólico. Al jugar, al vivir esa experiencia escénica, el niño produce afectos que lo involucran en el nivel corporal, neuronal, como en el nivel psíquico, simbólico. Los chicos, sin darse cuenta, construyen el sueño de los alquimistas de los siglos XIV y XV, cuya consigna fundamental era “fijar lo errante y desatar lo fijo”. Los niños, al jugar, fijan la incertidumbre de la errante experiencia infantil y desbloquean, desanudan la fijeza de lo que no alcanzan a comprender, de aquello que les resulta displacentero e irrepresentable del mundo de los grandes. En ese interjuego constituyen lo singular, lo más propio de su imagen corporal, sin la cual no podrían jugar.
La experiencia infantil de jugar a estar muertos no implica necesariamente violencia, sino una cierta agresividad necesaria para salir de sí y encontrarse del otro lado. Acceder al otro lado irreal, ficcional, es entrar en la libertad condicionada que el escenario simbólico le permite. Libertad condicionada por el límite: los niños (como todos) son seres limitados; si están en un lugar es a condición de no estar en otro; si miran adelante no pueden ver lo que está detrás; si juegan es de mentira, es como si fuera de verdad. Esa es la condición. Para jugar hay legalidades, límites y prohibiciones que determinan pérdidas y renuncias. Jugar a volar, a conducir un automóvil, a ser mamá, papá o un superhéroe, implica reconocer que uno no puede volar, ni ser mamá ni papá ni superhéroe. El límite es lo que posibilita la representación de uno, de otro y de los otros. Sin el límite, no se puede jugar.
Por eso nos preocupa tanto, en el ámbito clínico y educativo, cuando un niño no puede o tiene muchas dificultades en construir su experiencia infantil jugando. La posibilidad de jugar excluye al niño de lo ilimitado del universo imaginario y de lo siniestro de lo real. Sólo se juega en el borde de un límite simbólico, ya que jugar es representar y entrar en la dialéctica de lo presente y lo ausente.
Para un niño, jugar a morir es metamorfosear el hecho de la muerte como tal y transformarlo en otra cosa, en otra escena donde lo mortal pierde su peso arrollador. La muerte se torna simbólica e invisible al jugar con ella. De este modo el sujeto-niño construye una versión posible de aquello que lo preocupa, lo aqueja o para lo que no encuentra respuesta.
La niñez se instituye en la experiencia que acontece al niño. El hace de esa experiencia un espejo que le permite reconocerse mientras que, al mismo tiempo, se desconoce en aquello que juega. Inquietante paradoja que nos permite comprender la infancia en las mismas escenas que la estructuran.
Finalmente: el jugar no es nunca un hecho trivial; es creíble, aun cuando sea disparatado. El juego no es inocente: más bien es la caída de la inocencia, ya que el niño juega lo irrepresentable, el placer, el dolor, la tragedia, el sufrimiento, y los hace posibles en la ficción.
* Texto extractado de un artículo que aparecerá en el próximo número de la revista Imago-Agenda.
 http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-211063-2013-01-03.htmlhttp://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-211063-2013-01-03.html

martes, 11 de diciembre de 2012

Papás en apuros

La Escuela DOmiicliaria realizó el pasado jueves el cierre del proyecto de Atención Temprana en el Jardín Infantil 4 DE 13 (Basualdo y Dellepiane) con un hermoso taller, titulado "PAPAS EN APUROS".
Este proyecto fue  llevado a cabo por un equipo interdisciplinario formado por Julia, Maestra de  atención temprana acompañada por Graciela, Psicóloga y Patricia Trabajadora Social.
Aquí compartimos fotos de esta hermosa jornada de trabajo:






martes, 31 de julio de 2012

Escuela Infantil 4 DE 13: Taller con padres

El equipo de atención temprana de la Domi2, formado por Graciela (Psicóloga), Patricia  (Trabajadora Social) y Julia, Maestra de atención temprana quieren compartir el trabajo que realizan en la escuela Infantil 4 DE 13. En esta oportunidad, un taller con padres.
MUCHAS GRACIAS!!!!




lunes, 30 de julio de 2012

Semana del bebé prematuro

Un niño/a que fue recién nacido prematuro de alto riesgo debe acceder , luego del alta neonatal, a programas especiales de seguimiento.

lunes, 9 de julio de 2012

Papel del padre en la lactancia materna


¿Cómo podemos incrementar la participación del padre en el cuidado del niño y su rol en la Lactancia Materna?

El cuidado del niño recae casi exclusivamente sobre la mujer, basándose en parte en el hecho que solo las mujeres pueden amamantar.
Sin embargo, el padre, también tiene roles importantes que desempeñar, tanto en compartir responsabilidades en el cuidado del niño como en proporcionar apoyo al vulnerable día "madre-niño", durante las primeras semanas y meses de vida. (Siéntase útil durante la lactancia).

Se requieren tres condiciones para una lactancia exitosa:

·         una pareja intensamente motivada que apoye e incentive su mujer a amamantar. El éxito de éste período depende principalmente de su actitud. La lactancia exclusiva hasta los 6 meses y su cariño y apoyo son todo que su bebé necesita para crecer inteligente y saludable.

·         un niño saludable que coopere con una succión vigorosa y

·         una familia auténticamente convencida de las ventajas de la crianza a pecho, con miembros capaces de comprender todas las situaciones que se pueden plantear y estimular a los padres en cada una de ellas.
 La mujer habitualmente acepta el amamantamiento como una etapa natural de maternidad, convencida de sus ventajas en la salud integral de su hijo y en su propio placer. Igual es conveniente que esté bien informada y confiar en sus posibilidades

 Si querés leer la nota completa: PICA AQUI

Amamantar en 10 pasos "Todas las mamas pueden amamantar"

Liga de la leche argentina




Con información completa y con el apoyo de la familia, del entorno médico y de la comunidad, todas las mamás pueden amamantar. No estás sola. Acercate.
Liga de La Leche, información y apoyo en lactancia materna. 
Liga de La Leche Argentina (LLLA) es una organización sin fines de lucro formada por voluntarias que trabajan ad honorem con el objetivo de promover y proteger la lactancia materna, a través del apoyo de madre a madre, buscando recuperar la cultura del amamantamiento.
La Leche League International (LLLI), fundada en Estados Unidos en 1956, es la organización más antigua y grande en su género. Cuenta con un consejo consultor profesional formado por más de 50 especialistas en pediatría, obstetricia, nutrición, psicología y derecho. Actualmente LLLI está presente en 70 países.
LLLI participa activamente en diversas organizaciones internacionales, siendo miembro consultor de UNICEF y de la Organización Mundial de la Salud (WHO/OMS), y miembro fundador de WABA (Alianza Mundial Pro Lactancia).
En nuestro país funcionamos desde 1978. Integramos la Comisión Asesora en Lactancia Materna del Ministerio de Salud de la Nación, y participamos activamente en la Subcomisión de Lactancia Materna de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Además LLLA contribuye con el monitoreo del cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.  http://www.ibfan-alc.org/codigo.htm

domingo, 8 de julio de 2012

Acompañamiento del desarrollo


Noemí Beneito, maestra argentina

“El concepto de acompañamiento del desarrollo del niño es más amplio que el concepto de estimulación temprana”

Entrevista: Gabriel Herencia
Maestra argentina y autora de varios libros sobre educación en la primera infancia, Noemí Beneito estuvo en Lima para dictar unas jornadas sobre acompañamiento temprano al desarrollo infantil para especialistas en el tema de la infancia entre cero y tres años. En la siguiente entrevista, Noemí Beneito expone sus propuestas sobre la educación en la primera infancia, que cuestiona los beneficios de la estimulación temprana.

¿Por qué usted habla de acompañamiento del desarrollo del niño durante sus primeros tres años de vida en lugar de estimulación temprana?

La estimulación temprana, que es un término más conocido, exige que a un bebe se le estimule de todas maneras sensorialmente, motrizmente, vía el lenguaje, lo que ha llevado a que en algunos lugares los niños y los bebes queden convertidos en robotitos. Es decir, son sujetos a la práctica del adulto, que los mueve, los sube, los baja, los toca, los aprieta. Nosotros consideramos que cada niño se va conformando en su particularidad, cada uno con su relación con un determinado adulto o grupo de adultos, con su grupo familiar, en su contexto y en su circunstancia, y esto nos lleva a pensar que no podemos establecer reglas o esquemas fijos para estimular a todos los niños. Por eso hablamos de acompañar al niño en su desarrollo para que las situaciones sean resueltas entre él y su familia. El concepto de acompañamiento es mucho más amplio que el de estimular a un bebe. Acompañamiento significa trabajar sobre el grupo familiar.

¿Cómo influye un adecuado acompañamiento de los niños menores de tres años en su futuro rendimiento escolar?

Creo que es decisivo. Lo que pasa en los primeros tres años de vida del niño es decisivo, y los seis primeros meses de vida son claves. Todo lo que nosotros somos en la edad adulta tiene directa relación con lo que hemos vivido en nuestra primera infancia, con cómo hemos sido mirados, cómo hemos sido tocados, cómo nos han hablado, cómo hemos sido considerados. Es decir, si hemos sido consultados, se nos ha pedido opinión, o si nos han dicho “tú eres un niño, cierra la boca y obedece, cuando seas grande opinarás”. La construcción de un sujeto es un proceso. La primera etapa de desarrollo está dentro del grupo familiar, por eso es importante el acompañamiento a la familia, a las madres, para ayudarlas a acercarse de la mejor manera a sus hijos. Sabemos que una mamá que fue golpeada de niña es un serio riesgo de que repita ese modelo de comportamiento. En este caso, hay que acompañar mucho más a la mamá que al bebe.
Para seguir leyendo esta interesante entrevista PICA AQUI

Escuela Infantil 4 DE 13

En el marco del Proyecto de Atención Temprana, la Escuela Domiciliaria Nº 2 se encuentra trabajando en un proyecto de detección y orientación de los niños/as que concurren a esta escuela.
Aquí vemos algunas imágenes de la sala de los bebés:


viernes, 6 de julio de 2012

Atención Temprana en el Hogar Padre Moledo

Con el objetivo de acompañar a las madres jóvenes en el desarrollo de sus hijos/as, la Escuela Domiciliaria Nº 2 trabaja con cada pareja madre-hijo, todo lo relacionado con el vínculo a través del juego.